07 agosto 2010

¿Te preocupa lo que los demás puedan pensar de tí?



Vas por la calle, de repente, tropiezas cayéndote al suelo... ¿qué es lo primero que haces? ¿cual es tu reacción? ¿miras a un lado y a otro para ver quién te ha visto? ¿te preocupas de tí mismo? ¿o de los demás?

A estas preguntas que os hago os respondo yo ahora mismo al recordar un día helado por la nieve del frío invierno, cuando yendo para el trabajo resbalé cayéndome al suelo, siendo que, lo primero que hice, como si se tratara de un acto reflejo, fué levantarme rápidamente mirando hacia los lados para ver si alguien me había visto, y después, mirar si mi ropa se había ensuciado, mientras que mi menté pensaba: "¡grrrrr me habré puesto perdida! ¿cómo me voy a presentar así al trabajo?", siendo lo más curioso que ni siquiera me preocupara del daño que me había hecho con la caída, que no sintiera dolor, a pesar del golpe, que lo que más me preocupaba en esos momentos, no era yo misma, sino los demás.

Con este ejemplo que he puesto reflexiono sobre lo que tantas veces he llegado a cuestionarme sin encontrar una respuesta adecuada a mis incógnitas, quizá vosotros disipéis mis interrogantes.

¿Por qué creéis que nos preocupa tanto lo que los demás piensen de nosotros? ¿puede ser por temor al rechazo? ¿quizá se trate por miedo al ridículo? ¿puede ser por baja autoestima? ¿por inseguridad, tal vez? ¿por qué ese miedo a que los demás se burlen o nos critiquen?





99 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Bueno,yo no me preocupo demasiado, pero si me preocupo lo justo...

Vivimos en sociedad y estamos involucrados unos con otros. Creo que lo normal es preocupars un poco, pero sin pasarse de la raya.

No somos lobos solitarios, pero tampoco debemos ser locos preocupados de continuo por el que diran...

Un abrazo, amiga Maria

Noelplebeyo dijo...

lo q digan los demás...está de más

verdial dijo...

La preocupación por la opinión que los demás tengan de nosotros puede venir dada por la propia opinión que tengamos de nosotros mismos.
A veces en estos hechos se suelen reflejar nuestros propios miedos.

Un abrazo

Duna dijo...

Me preocupa que ni los demás , ni yo nos hagamos daño.
Lo que piensen, es cosa suya....
Atiguamente si daba verguenza y risa, pero ya creo que no.

María aun de vacaciones, y no puedo dejaros..¿ves eso?

Te quiero mucho amiga.
Muchos besos bonita.

MIl Gracias por votar mi blog.

josecb dijo...

Mi querida María, siempre apareces cuando más te necesito, tengo el día alborotado y leerte cuando me entero de que has publicado es una bendición, no tanto por las cosas que dices (que son maravillosas) sino por la persona de la que vienen a la que empiezo a coger cariño sin conocerla.

¿ves?, ya me he animado.

TORO SALVAJE dijo...

A mí me preocupaba mucho cuando era un adolescente, después cada vez empezó a preocuparme menos.
Yo creo que ahora no me preocupa apenas.
Me da igual lo que ladren.

Besos.

Juan Escribano Valero dijo...

Querida amiga: Me he llegado a casa para recoger unas cosas y dedico este ratito para darte un abrazo y una noticia.
A mi Niña ya sabes, Amparo la han hecho el contrato en la Uni por 3 años y estamos muy contentos, ella no te escribe por que no tienen ni siquiera vacaciones este año solo tiene una semana y se la pasará en la sierra,
Con resècto al punto de reflexión que hoy nos ofreces tan sabiamente te diré que yo pienso que la gente se preocupa de lo que puedab decir los demás por que están demasiado preocupados de su imagen, yo como nunca he tenido sentido del ridículo solo me he preocupado de no ofender a nadie pero defiendo mis ideas sin importarme lo que los demás piensen, si me caigo mi preocupación es levanterme y si solo no puedo pido ayuda.
María no dejes de ayudarnos con esos puntos para la meditación que tan sabiamente nos ofreces.
Un fuerte y cariñoso abrazo

Calvarian dijo...

En mi caso es un cóctel completo de falta de confianza, baja autoestima, un pavor irracional al ridículo, incluso al ridículo ajeno(no soporto ver a alguien haciendo el ridículo, bajos mis parámetros claro, inseguridad...
No me importa pasar desapercibido, no existir. No me importa que hablen mal de mi, sé que se equivocan jejeje. Si es alguien cercano me importa mucho, me duele.
Bésix

Jose dijo...

Estimada María, si algo me preocupa es que nadie hable de mi bien o mal eso me da igual, pero que hable que no me sienta un vegetal.
También me preocupan los que apenas conoces y me llenan de honores vamos que eso me causa horrores.

Un saludo

egomanías dijo...

Creo que la opinión de los demás cuente hasta un cierto punto y nos preocupa por todo lo que dices, la cosa importante es saber diferenciar de donde nos llegan las opiniones: si un amigo me hace una crítica, estoy seguro que lo hace para hacerme crecer y la tomo como un tesoro, si las críticas arriban de quien apenas me conoce, le agradezco la superficialidad de juzgar sin ir a la raíz y continúo por mi camino, alegre como siempre.
Optima reflexiòn, Marìa.
Besos.
Leo

Alejandro dijo...

.



...simplemente porque no hemos aprendido a reírnos de nosotros mismos... eso

puede ke la caída sea un accidente o una torpeza, en cualquier caso siempre tenderá a causar risa y eso a muchos preocupa a otros no.... depende

Saludos

moderato_Dos_josef dijo...

Porque somos incapaces de dejar de mirar en el plato del de al lado. Por eso se aprovechan de nosotros las multinacionales...
Besos

LUX AETERNA dijo...

Querida María creo que es algo instintivo, todos quien mas quien menos tenemos miedo al ridiculo.

Pero habría que ver que en general los chistes son hechos que de por si son desgraciados para el personaje del cuento.

Pensá en por ejemplo las pelis de Chaplin y Buster Keaton, hay un sinnúmero de situaciones que en si en ese momento no son graciosas para la persona que lo está padeciendo.

Te mando un beso y espero que tengas un lindo finde.

Pescadora de Perlas dijo...

Creo que en mayor o menor medida a todos nos importa un poquito el que dirán, en todos los órdenes de la vida, eso de hace escenitas en la calle no nada lindo. Viste que hay un refrán que dice no solo hay que ser decente sino también parecerlo, por eso como dije antes, en todos los órdenes es así.

Bsos para vos María.

Senovilla dijo...

Con la edad lo importante es saber lo que tú piensas de ti.

Un abrazo.

Logan y Lory dijo...

Quizá sea un problema de inseguridad y el errar ente los demás creemos que nos pone en evidencia aunque sea involuntario. Es educacional, gestos aprendidos que nos limitan muchas veces.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

HOLA MARIA , tengo que reconocer que .....a mi si me importa lo que los demas piensen de mi , puede que sea debido ,a que vivo en una ciudad pequeña , donde todo el mundo se con oce , y esto conlleva a numerosas criticas entre todos , tambien es verdad que cada vez hay mas gente ,que pasa de todo comentario . ojala yo fuera asi . . maria ,te voy a decir un secreto ...... gracias a tu blog , ya hace unos meses , he recuperado la amistad de una persona , muy querida para mi .....NAVEGANTE ROJO . GRACIAS MARIA ,sintu saberlo has servido de puente.

Eva- La Zarzamora dijo...

Recuerdo cuando era joven y me esperaban en el quicio de la puerta de mi casa para saber a qué hora llegaba y salía y con quien...
No me importa lo que piensen de mí,eso nunca me ha importado. Lo que me molesta, es que muchos años después, por desgracia, las mentalidades no hayan cambiado.
Y aunque ya por suerte no me los encuentre en el quicio de la puerta como antaño, aún están ahí los mismos de siempre lanzándome las mismas indirectas a la vuelta de la esquina...

Besos, María.

josefina dijo...

Cada vez me importa menos que pensaran de mis caidas, solo deseo que alguien me ayude.
Soy muy patosa y bien es verdad que de más joven me aturdia pensando en quien miraba. Quizas porque recordaba la risa que me entraba cuando alguien caia.
Un beso María

César Sempere dijo...

Somos humanos inmersos en un sistema de imagen. No he visto nunca a un perro reirse de otro si tiene un traspié.

Un beso,

tia elsa dijo...

Creo que es innato del ser humano su necesidad de "pertenecer", de ser aceptado por los demás. Eso que describis es la reacción típica de todo aquél que le pasa algo que lo ridiculiza a sus ojos. Se requiere mucha seguridad en uno mismo para ir por la vida sin importar lo que el otro piense. Besos tía Elsa.

Steki dijo...

Ja, soy una despreocupada. Jamás me importó. Por eso soy como soy.
TE dejo un besito de fin de semana.

Primavera en Otoño dijo...

Creo que se conjuga "un poco" todo lo que mencionas y mucho tiene que ver el escenario, el lugar donde te ocurre...
A pesar que no todos lo reconozcan, pienso que a nadie le gusta ser centro de atracción de las miradas por una caída graciosa ni mucho menos hacer el ridículo en público...
Tal vez diez en mi adolescencia me hubiera levantado de un tiro, hoy creo que me preocuparía más por si tengo todos los huesitos sanos, jaja...

Un beso, se te ha extrañado María.

Otoño

Anna Jorba Ricart dijo...

A medida que han ido pasando los años la preocupación por lo que los demas piensen o crean de mi, ha ido disminuyendo hasta hoy , que no me importa nada ...
Cuando te caes en la calle si que hay un acto reflejo de mirar alrededor....

Veronica dijo...

Hola! qué buen tema!
si me caigo en la calle, me río con los demás! cual es? =P

si lo tomás como a una falla, entonces te sentís mal y juzgada...peeeeeero, si lo ves como un resultaado...
Yo creo que eso de criticarnos, pensando que es exactamente lo que los espectadores están pensando de nosotros (qué paranoia! ajaj), es debido a la costumbre de ser perfectos, infalibles, intocables, sublimes, y no valemos ni el %10 de lo que nos creemos jajaja
no en serio, mucha gente anda por ahí con unos humos bárbaros y cuando "se caen o fallan" faiiiil!! se quieren morir porque "cómo ellos pueden caer?? nooo!"

Cuando se comienza a ver los hechos como Resultados de ciertas acciones, desaparecen lo bueno y lo malo, y entonces aparecen materializados los resultados de nuestras decisiones...ni buenos ni malos, simplemente resultados.

es lo que pienso :)
Besos! me encanta tu blog!

El antifaz dijo...

Depende del sitio que quieras ocupar en la sociedad. Si quieres ser alguien conocido, con status, y toda esa parafernalia, no querras que nadie te vea caer; si pasas desapercibido y te gusta, te caes y te levantas sin mirar la baldosa con la que habias tropezado.

Besos Maria.

Belén dijo...

Me gusta que los que están cerca si que sepan que yo estoy ahí con ellos, los que no se quieren acercar, pues ni modo...

Besicos

Domingo dijo...

Si tú de veras sabes quién eres y cómo eres lo que opinen los demás cobra el peso justo, ni un gramo más ni un gramo menos. Buscamos la aprobación y tememos el rechazo, pero eso es porque creemos muy poco en nosotros mismos. Tenemos tantos miedos e inseguridades que necesitamos vernos reforzados por los otros de manera continua y eso, claro, nos condiciona de alguna manera. Creo que la clave es preocuparse lo necesario, sin que eso te impida hacer tu vida, que es tuya y sólo tuya, no de los demás.

Mateo dijo...

Saludos, María.
El otro día, dejando unas bolsas de ropa usada en un centro de recogida, le di un puntapié a un reborde de la acera...ya sabes las chancletas que usamos en verano para ir más frescos. En fin, que no pensé en el dolor, sino en que tenía que acabar de descargar porque el coche estaba en doble fila. No miré si alguien me vio trastabillarme, pues intenté seguir como si nada me hubiera ocurrido. Claro, el dolor en el dedo no se fue por eso, me duró toda la tarde.
Creo que procuramos evitar que nuestras torpezas no trastoquen los planes, pues estamos muy condicionados por cumplir con ellos. Y no quito que el miedo al ridículo, a ser objeto de burla, a manchar nuestra imagen no nos importe...la autestima es necesaria, forma parte de nosotros mismos.
Interesante propuesta la tuya, si no lo propones no habría caído en la cuenta.
Espero que sigas disfrutando el verano.
Un abrazo

JuanK dijo...

Uno dice que no se preocupa..pero el pensamiento de los demás es algo influyente...al menos en mi caso.

Un beso María

Miguel dijo...

La impresión que causamos en los demás es un reflejo de nuestra propia autoestima. Por eso es tan importante dar una buena impresión. No ya por los demás, sino por nostros mismos.

Besos.

Franziska dijo...

La expectativa de las críticas ajenas no es agradables para nadie. En líneas generales, no es arriesgado afirmar que nadie ama ser criticado porque la critíca tiene el efecto perverso de destruir la autoestima. Añadiría que todos procuramos ser aceptados, lo que es tanto como decir que no queremos ser criticados. Cuando se comprende que nadie puede estar configurado al gusto de todo el mundo, se llega a la conclusión de que bueno, siempre habrá alguien que no esté de acuerdo con lo que haces, y eso: hagas lo que hagas. Para unos, te pasarás; para otros, nunca llegarás... Así que lo mejor es estar convencido uno mismo de lo que hace y los demás que digan lo que quieran, pero si pueden, que te dejen en paz y no traten de corregirte.

Bueno, como siempre digo, es sólo mi opinión... Un abrazo.

Asun dijo...

A mi cada vez me preocupa menos, pero sigo mirando a los lados. Pero si me he hecho daño de verdad, entonces no miro a nadie, sólo intento morderme la lengua para no soltar un juramento. Recuerdo una vez que me di un buen golpe en la espinilla con el bordillo de una acera al caerme y se me escapaban las lágrimas del daño, y a un hombre que fue a ayudarme se le ocurrió hacerme la pregunta de "¿Te has hecho daño?". Lo único que me salió fue: ¿A ti que te parece? por supuesto de no muy buen humor.

Besos

MarianGardi dijo...

Si uno se cae, hay un momento que puede sentir algo de ridículo, según sean las caídas, pero lo importante es no hacerse daño.
A mi si me importa lo que piensan de mi, porque me gusta que me acepten y me estimen, y si piensan mal no lo van ha hacer.
Aunque se muy bien que todas las apariencias son engañosas y haga lo que haga uno, ellos van a opinar siempre defiriendo de lo que tù realmente eres, si eres impulsiva y espontanea van a pensar que estas algo chiflada, si eres tímida y no te muestras, van a pensar que eres algo tonta y orgullosa, si guardas los modales van a pensar que estas en pose y que no eres autentica.
Siempre Maria, siempre, van a pensar lo que no es real, así que lo mejor es mostrarse natural y que piensen lo que les de la gana.
Como dice el proverbio: "El tiempo pone a cada uno en su lugar"
Un fuerte abrazo Maria

Isabel dijo...

Siempre nos preocupa lo que los demás piensen de nosotros. Si no nos importase tanto seríamos más felicices, mucho más. Pero así somos, pura contradicción.
Un saludo y permiteme decirte que me encanta este blog.

María dijo...

Mi querida MARIETA,

mi primera reacción si tropiezo y me caigo, es reírme. Te aseguro que siempre es eso, porque me ha sucedido muchas veces;-)

Una cosa es la sensación de ridículo, que en algunas personas está muy acentuada, debe ser que yo ya, ni siento eso :-)

Otra cosa es que sí que es cierto que en mayor o menos medida a todos nos preocupa lo que los demás piensen o vean de nosotros. Porque necesitamos que nos quieran , que nos acepten, que nos respeten, que nos tengan en cuanta, que nos escuchen, supongo que en resumen, porque necesitamos a los demás.

El ser humano es un ser sociable por naturaleza y eso supone que debe convivir en comunidad y todos absolutamente todos, necesitamos ser aceptados en ella. Muy pocos son capaces de vivir como anacoretas.

Vamos es sólo mi opinión, lógicamente.


Espero que hayas disfrutado de un finde estupendo y como ya es tardísimo y estamos a lunes, espero también que esta próxima semana sea igual de genial o más.

Un besazo gigante y enooooorme sin sentido del ridículo alguno...

Espérate y verás jajaja

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuaks

¡¡¡¡FELIZ NOCHE, MARIETA!!!!

manu dijo...

Creo que es una mezcla de muchas cosas, una conjunción de las preguntas que te hacés.

Es lindo que a uno lo quieran, que se piensen buenas cosas, que no se burlen, etc, etc, pero bueno, creo que llega un momento en que nos damos cuenta que eso nos excede, que no depende de uno, que hay un montón de variables, aceptando eso, uno termina siendo como es, algo así como libre y dándole importancia a otras cosas. Yo voy en busca de eso, no es sencillo.

Un abrazo María.

manu dijo...

Pd: hay caídas y caídas de bicicleta, pero la de tu foto es contundente!

Txema dijo...

Pues verás María, depende de quien sea el o la que opine pero, en general, no lo magnifico.

saludos

PICOBUFI dijo...

Lo importante en la vida... es poder levantarse (de cualquier porrazo).

Besos

Amig@mi@ dijo...

soy especialista en caerme, así que, estoy acostumbrada. La última vez, en mis vacaciones. Habían regado una maceta y te puedes imaginar quien se escurrió.
Me levantó una pareja inglesa preguntandome si estaba bien.
;)
Sí, me da terror el ridículo.
Besos

Myriam dijo...

Caidas: todo un tema. Para mí lo que importa no es la caida en si, sino poder levantarme. NO me importa lo que la gente piense de mi. En realidad como he vivido en tantos paises, si me importara, me complicaría mucho la vida. Si me importan las consecuencias que mi caida pueda tener.

Ejemplos de mis caidas:

De los 8 a los 40 practiqué el deporte de la equitación. Aprendí entonces y muy bien, a tirarme del caballo y saber caer sin hacerme daño. No obstante eso, cuando cambié de los galoperos de la pampa argentina a los caballos mañosos de la montaña colombiana, tuve una caida muy mala que me hizo ver las estrellas y tuve suerte de salir ilesa. SI bien, seguí montando, jamás volví a saltar.

Otro ejemplo fué en Suecia: Yo era la celadora de un exámen de arqueología en la facultad. El examen era con miles de diapositivas que los estudiantes debian reconocer y datar.
Terminado el exámen, llevando en las manso las cajas de diapositivas prolijamente ordenadas, me enriedo en un cable, las cajas se me caen de las manos al caer yo y las diapositivas se me desparraman por el piso en un merengue total. El profesor me quería matar. (El tuvo que ordenar todas las cajas como lo habia hecho antes y el exámen NO se volvió a tomar pero jamás me volvieron a dar un trabajo así).

Besos, María y gracias por las felictaciones por mis nietas.

MariluzGH dijo...

Hace mil años que dejó de preocuparme la opinión que los demás tengan de mi... y con relación a las desdichas ajenas, me preocupa más mi reacción ante las caídas de los demás, no puedo evitar reírme aunque esté ayudando a levantarse y esté realmente preocupada por las heridas...

El mirar a todos lados lo achaco más al alto sentido del ridículo que seguimos teniendo (algunos y afortunadamente).

Desde tierras navarras te mando un abrazo, querida María :)

E..P.. dijo...

Creo que según la educación, la cultura, sexo y edad influyen en una u otra cosa.
Yo hace mucho tiempo que no me preocupo de lo que piensen los demás, además en cuanto empiezo a jurar por haberme caido mi reflejos es jurar en todo lo que se menea y en lo que no, vamos que si alguien saca una sonrrisa se le corta la digestión de como me pongo,me pongo de una mala ostia que doy hasta miedo.
Recuerdo la ultima caida hace casi tres años tres meses y medio de baja, recuerdo que me hice un desgarro muscular y tendones con un dolor de estos que te da escalofrios y ganas de hacer de bientre, del dolor que tenia, nadie de los que me vierón se atrevió a sonrreir, ya que me conocen y juro, perjuro sin dejar la diarrea de palabras mal sonantes, me sale como una autodefensa de desahogo por la torpeza mia. Pero lo que piensen o se rian o como quieran actuar me la repimfla.
Un abrazo cordial Maria.

azpeitia dijo...

La gente se ríe aunque te hayas hecho daño, siente que eres un patoso...Solo si el accidente es grave, entonces la gente acude al lugar a tratar de ayudar.
Es miedo al ridículo...simplemente...
enhorabuena como siempre por tu blog....un beso de azpeitia

Cristina dijo...

Querida Maria, despues de tres semanas de desconexion es un gusto volver a leerte.
Sobre si me preocupa lo que piensen de mi... Antes me preocupaba mucho mas. Mi sentido del ridiculo cortaba mucho mis alas y no podia ser espontanea, los años, los palos, la experiencia... me han ayudado a desinhibirme a ser mas YO y a que el parecer de los demas, sobre todo, en situaciones ridiculas, me importe mas bien poco.
Esta claro que muchas veces meto la pata, o me sucede algo un poco enbarazoso, pero intento reirme hasta de mi sombra, porque he descubierto que con humor esas cosas se llevan mejor y ademas contagias al otro la tonteria del momento, y acaba siendo algo que aporta risas a mi vida y a la del otro.
Ya no tengo edad de andar preocupandome por lo que piensen los demas, creo que ya he demostrado sobradamente a la vida quien soy, como soy, y donde voy.
Ahora quiero vivir, disfrutar de cada dia y cuando deje este mundo me llevare un gran saco de vivencias buenas, malas o regulares pero ademas las acompañaran muchas dosis de sabiduria que son las que me han ayudado a llegar hasta donde estoy.
Lo dicho!! un placer recuperar el contacto y leerte de nuevo.
Miles de besos para ti.

JAVIER AKERMAN dijo...

Es la falsa ilusión de un yo inherente. El Yo, el Tu (el Otro) y esto genera sufrimiento. ¿Quien se avergüenza al caer? ¿Quien se rie al vernos caer?
Un beso y feliz semana.

Miguel Ángel dijo...

He visto caídas en plena calle de auténtico cine cómico. Sólo por respeto a la persona caída he contenido la carcajada.

Yo no sabría responder a las preguntas que plantea. Tal vez porque desde nuestra pubertad hemos adquiriendo un sentido del ridículo a partir de nuestro cuerpo que no ha llegado a madurar.

En todo caso, yo creo que es falta de humor, para reírse de uno mismo sin que el mundo se desmonte sobre nosotros.

Alfonso dijo...

Yo me caí hace un año y rodé por una cuesta jajhaja, pero vamos, que me da igual lo que piensen de mí. De pequeño quizás por timidez, pero ahora me da igual. Es más, hasta provoco XD

María Trist dijo...

Yo me caí el otro día en El Corte Inglés, aún no sé qué pasó, al levantarme es lo que me preocupaba que no lo entendía. Acudieron a ayudarme un grupo de solícitas y amables personas, pero no me fijé en sus caras, me ocurre siempre. Te quedas como en un estado de schok. Sólo me hice daño en una rodilla que me hizo cojear una semana. Me ayudaron a recoger todas las bolsas y me preguntaban si llamaban al médico. Repito, muy amables...Es con lo que me quedo que hay buena gente en el mundo. Lo que piensen estas buenas personas me importa mucho, lo que piensan las otras , es que ni me preocupa, ni me interesa, ni me importa...

Eurice dijo...

Cuando uno se pone el mundo por montera porco importa lo que piensen los demás, esa es mi maxima en la vida, no me rio de las desgracias ajenas y si se rien de mi a mis espaldas me dá igual, ya
sabes:
Ande yo caliente y riase la gente...
Quizá los que sufran por ello tengan un poco de todo lo que al final preguntas
Saludos, gracias por visitar mi oscuro desván.

mariarosa dijo...

Buena entrada y para pensarla. Me importa muy poco lo que piensan los demás. hace poco me caí de frente y con todo. Lo malo es que fue en una avenida y justo en ese momento cambio el semáforo, me levante en un tris y lo primero que pensé fue en mis huesos, sentí atodos en su lugar y alguien me ayudó a llegar a la vereda. No me dio verguenza, si, miedo al cambio del semáforo, de que me pasaran por ensima. Un beso.

mariarosa

La Gata Coqueta dijo...

En http://miscariciasdelalma.blogspot.com/

Hace un momento termino de abrir una nueva entrada en la cual hay tres regalos, pasa cuando puedas y mira en cuales de ellos he puesto el nombre de tu blog, espero te gusten.

Ya que me encanta compartir todo aquello que recibo.

Un beso y una sonrisa para acercarla a quienes no la encuentran.

María del Carmen

Primavera en Otoño dijo...

Soy muy vergonzosa por lo tanto una caida es algo terrible mas si en un lugar donde hay personal, me pongo de todos los colores y para colmo interiormente me digo.."tierra tragame"...me gusta pasar desaperciba, tengo todavia el sentido de ridiculo muy desarrollado, espero que con el tiempo desaparezca pero mientras tanto lo pasa fatal.
Primavera

Anónimo dijo...

A todos nos importa la opinión que el resto tenga de nosotros. A veces puede llegar a ser una cárcel de las películas que te montas en la cabeza... por eso me encanta la gente extravagante, provocadora, que sale a la calle con esas pintas sabiendo que todo el mundo les va a criticar y no se preocupan lo más mínimo.
Yo creo que esa clase de gente son artistas que expresan su forma de ser y dicha forma es ir en contra de la moral censora de la mayoría.

por eso me encantan tmb los grupos minoritarios nada comerciales y nunca tienen un éxito masivo. Ayer vi una web de grupos nuevos que intentan sacar la cabeza pero sin perder su originalidad.
Mira María http://www.bigbadlondon.com/bigbadstudio

Lidia M. Domes dijo...

A mi me importaba antes...

Ahora casi nada. Si quieren hablar, que hablen. Yo escucho a mi corazón.

Besos

LOLI dijo...

PUES CREO QUE ES POR LA AUTOESTIMA,PUES DESDE QUE EMPIEZO A QUERERME YA NO ME PREOCUPA TANTO LO QUE PIENSEN LOS DEMAS,ME CAIGO Y ME LEVANTO A VECES ME RIO,SEGÚN EL DAÑO QUE ME HAYA ECHO ;)

UN BESAZO GRANDISIMO CON TIRITA POR SI TE HACE FALTA ;)

Loren Simón dijo...

Dulce María, pienso que la inseguridad provoca desasosiego a veces pero a medida que vamos creciendo y madurando como personas adultas nos va preocupando menos, pero vivimos entre seres humanos y todos necesitamos el amor y el reconocimiento de los demás, sobre todo de los que queremos. Estar feliz con uno mismo y aceptarse nos hace caminar por la vida con tranquilidad, pero un tropezón entra dentro de la normalidad del día a día, y lo que reflexionas nos pasa a al mayoría de los mortales, creo yo. Preciosa tu nueva presentación. BESOTES

Liliana G. dijo...

Ay, María, has puesto el dedo en la llaga. La semana pasada me he caído... dentro de un hospital. Luego de quedar desparramada, me levanté de un "estético" salto como si de un circo se hubiera tratado.
Pero aquí viene la cosa, todos se asustaron y pusieron cada de preocupación, pero como yo me reí soberanamente, los demás también lo hicieron.
Una vez, ante mi actitud, alguien me dijo que era inteligente reírse de sí mismo, y yo, que me quiero un poco, me lo creí porque sonaba lindo :)
En otras palabras me divierto hasta con mis propias caídas y con ello, hago que los demás se diviertan. Aún me estoy riendo a pesar que debí sacarme una radiografía para comprobar de que no me había quebrado nada, jajajaja

En conclusión, me preocupa muy poco lo que los demás piensen, y eso... también me divierte.

A la vida hay que tomársela como viene, ese es el secreto:)

Besazos amorosa.

ella dijo...

Yo creo que la culpa de que nos pase esto la tiene Zapatero!!!
jajjajajjaj
Bueno ahora sin coñas...
Creo que depende mucho del caracter de las personas, tambien de la edad, con el paso de los años dejamos de darle importancia a las cosas, nuestras prioridades cambian y a mi en estos momentos solo me afecta la opinion de la gente que me importa, lo que opinen los demas esta de mas!!!

Fernando Solera dijo...

A mí la opinión de los demás, sobre todo si veo que es de mala fe, me importa un pito. Y de hecho siempre ha sido así. Lo más importante es encontrarse uno bien consigo mismo, y que los demás digan misa si quieren. Por cierto, las familias suelen ser grandes especialistas en decirnos cómo debemos de ser, lo cual merecería capítulo aparte.

Un beso y feliz agosto, María

María dijo...

Buenos días MARIETA,

Mira, a ellos, no les importa ¡¡¡pero nada en absoluto, lo que los demás piensen de ellos cuando les ven!!


BUENOS DÍAS SOL, BUENOS DÍAS OTRA VEZ MARIETA;-)


¡¡Que tengas un día estupendo!!

Ya sabes, mira...No importa quien te esté viendo...
Y respira...Ante todo, mira a tu alrededor y respira, si fuera cerca del mar...¡¡efecto instanteneo!! vale cualquier otro sitio bonito, hay cientos...

Yo lo hago o lo intento, siempre...A veces, se me olvida, pero enseguida hago memoria:-)

Un besazo enoooooooooorme, cielo :)))

pilar dijo...

Siempre nos preocupa el ojo que nos vigila, es algo innato, yo creo que es una especie de Gran Hermano que en ocasiones no nos deja ser nosotros mismos. Pero lo cierto es que hay que vivir sin tener en cuenta a los demás, conseguirlo es un triunfo, así que ¡mueran los prejuicios!

Una buena reflexión... si tenemos en cuenta que a todos nos pasa lo mismo, todos somos "los demás".

SAludos MARÍA.

Fay .· dijo...

Siii!! me ha pasado T_T es horrible, pero como hay algo llamado dignidad, uno suele hacer como si no pasara nada, y fin del tema xDD


Bueno me ha gustado tu blog, me suscribo besoS!

Olga i Carles dijo...

Simplemente lo justo. Ni mucho ni poco.
Todo depende de si lo haces egoistamente o no.



Un abrazo.

roxana dijo...

en mi caso maria es por las exigencias tan altas puestas conmigo misma. trato de humanizarme y sentir, no solo saber, que soy humana y todo me puede pasar! un besote grande!

Gizela dijo...

Antes..no recuerdo!!!
Ahora, me rió de mi misma.jajaja!!!
La verdad que esas cosas ya no me afectan...
Besotessssssss

Carla dijo...

Hola María...aquí estoy conociendote y devolviendo tu visita.Te digo que me encanta tu espacio y por eso decido quedarme.
Haciendo mención a tu reflexión te comento...cuando era más joven , una chiquilla, seguro me preocupaba demasiado y más si eran caídas...hoy en día con la vida que llevo en mi espalda, poco importa lo que los demás piensen,siempre y cuando no los perjudique...o sea la verguenza ya no es mi fuerte , pero me preocupa sí,la dignidad, lo sano, lo bello, la libertad,la crítica cuando es constructiva, el amor y los sentimientos...
Bueno María, seguire conociendote por tus escritos, que como ya mencione , me atra`paron...
Un fuerte abrazo!!!

DIÁDOCO dijo...

El que dirán siempre ha sido una constante en nuestra educación y en nuestras actividades.En el fondo hay poca preocupación por el otro,; más bien ninguna.Es una sociedad cerrada en sí misma sin preocuparle los demás.Puro egoísmo. Nos reímos de los males; lastimoso, pero cierto.Un abrazo, tu nuevo amigo.

Enrique Rojas Guzmán dijo...

Hubo una época en la que me preocupaba bastante. Afortunadamente aprendí a superarlo.

Saludos

Señor De la Vega dijo...

Mi Señora, su misma pregunta, esta siendo estudiada por un equipo científico multidisciplinar en colaboración con decenas de Universidades de los cinco continentes.
Las conclusiones no son definitivas, pero si son demoledoras.

No solo ocurre en las caídas, sino en cualquier actividad básica del ser humano, motriz, manipulativa o de equilibrio que pase por ser automatizada a nivel de tronco y medular.

Una ruptura en el proceso (es decir una caída inesperada) pone en marcha un sistema de alerta y estrés por el sistema simpático, con la segregación de adrenalina y neurotransmisores que anulará el dolor y permitirá retomar el control consciente (a nivel cortical) de la perdida sufrida (si eso resulta posible físicamente y no hemos sufrido daños corporales de gravedad).

La comprobación del entorno, enemigos potenciales y daños externos es automática, son parte de la defensa y alerta. Conscientemente y pasados los primeros segundos instintivos, evaluaremos la causa que la produjo, concentrando todos nuestros recursos sensoriales, físicos e intelectuales en superarla o en buscar ayuda para hacerlo.
.....
Socialmente, cualquier fallo de nuestras capacidades básicas individuales, es evaluado como debilidad potencial para el conjunto del grupo. (Caídas repetitivas son síntomas de perdida de agudeza en los sentidos o la evolución de una enfermedad...)
Pero también las disfunciones básicas motivadas por la edad (demasiado joven o demasiado viejo) o la adaptación al medio, etc., nos enfrenta a una evaluación gremial, para medir nuestra dependencia y nuestro valor potencial en caso que la comunidad asuma nuestra incapacidad.

Así que para ser aceptados, con aptitudes similares a la media, minimizaremos los fallos, ocultándolos hasta que por recurrentes resulten evidentes o manifiestos, para evitar el riesgo vital de exclusión o rechazo.
....
Esa adaptación a lo largo de millones de años como miembros de grupos de homínidos y humanos, sigue vigente en nuestro cerebro, a pesar de habernos convertido en los últimos años en seres blogosféricos e independientes.
.....
En fin, el estudio gastó la mitad del presupuesto en cáscaras de plátano y fue inventado por éste, que sí desea su caída, siempre que se produzca entre mis brazos.
Besos y Suyo, Z+-----

Franki dijo...

Pues será un poco de todo, yo creo que no me caigo desde hace mucho tiempo, por miedo al ridículo:)
Saludos

Duarte dijo...

Cada cual es libre de pensar lo que quiera, a mi no me afecta. Lo que si me afecta es que divulguen algo que no es verdad.. eso si me molesta muchísimo.

Cuanto a la actitud que generalmente adoptamos, de risa, ante un hecho anormal, es condición humana, pero casi siempre me preocupa más las consecuencias de tal hecho que el hecho en si.

Un gran abrazo, querida amiga

Natasha dijo...

Saludos María!!

Como siempre tan interesante tus textos para hacernos reflexionar. Creo que depende del contexto y las circunstancias, pero en principio pues no... sé reírme cuando es preciso

Un abrazo grande de Naty

Lolita y El Profesor dijo...

María:
Resulta que vengo acá, a agradecer su comentario, y me doy de narices con este post acerca de la opinión de los demás, de los prejuicios, bah.
Alguna vez le he dicho a Lolita: "¿Te dan de comer cuando tenés hambre? ¿De ofrecen un vaso de agua si estás sedienta? ¿Te consuelan si estás triste? ¿No? Entonces... ¿qué tenés que ocultar ante ellos? ¿De qué tenés que avergonzarte?".
Usted se pregunta: "¿Por qué creéis que nos preocupa tanto lo que los demás piensen de nosotros?" Quizás por una mezcla de todo lo que menciona a continuación, y por muchos factores más.
Claro que si uno ha vivido y ha aprendido algunas de las duras lecciones de la vida, lo que digan los demás, le importa un pimiento.
Por algo dicen que sólo los niños y los viejos dicen la verdad en toda su crudeza.

El Profesor
PD: Loli está en su trabajo ahora y luego, en la facultad.

Mabel dijo...

Hola María, me llegué hasta aquí para agradecer tu visita y quedé maravillada de tu blog, me pondré al día con él este fin de semana.
Con respeto a tu post, no soy de caerme, pero una vez caminando con una amiga, caí muy desparramada y era tanta la risa de las dos que no me podía levantar, ni ella ayudarme.
Ni se me pasó por la cabeza que pensaba la gente, es algo que no me preocupa, pero ésto lo logré con los años.
Un gran abrazo desde Argentina. Te sigo

Migue dijo...

¡Menos mal que hallé un rinconcito para decir algo!Me he caído un par de veces,bueno...soy humano, tomando con humor mi caída.Cuando otro se cae,puede causar segundos de humor,dependiendo del daño, pronto corro a ayudarle.Más importante que una simple caída física,está la anímica,espiritual,emocional.Allí también estoy con oído atento,para procurar un cambio de actitud.

Hablando con algunas personas, me sorprenden,sus inhibiciones,inseguridades,temores infundados,pendientes de la opinión de otros, de sus críticas.No soy sabio,solo desde pequeño fui aprendiz,y lo sigo siendo de todo lo que la vida nos quita o nos da.
Con gran afecto te sigo,siempre que puedo desde mi argentina.Eres una luz en el camino María.Te quiero amiga.

Marina dijo...

PREGUNTA: "¿Te preocupa lo que los demás piensen de tí?"

RESPUESTA: No. Aunque seguramente sea mentira.

Un beso despreocupado.

gerardo omaña dijo...

Si nos pasa a todos y sobre todo hasta los 30, despues va pasando y al final ya nada importa.

Recibe un saludo afectuos desde mis querencias con un gran beso para tu alma.

Camino a Gaia dijo...

Como todo simio o todo córvido, el ser humano es un ser social y el prestigio y el rango social son una de las motivaciones fundamentales de su existencia, tan implementada en nuestro comportamiento que solo cuando tropezamos en un lugar desierto y descubrimos un acto reflejo sin sentido reflexionamos sobre la importancia y la existencia de este impulso.

Rodolfo N dijo...

Hola amiga quisiera transmitirte un pedido de Darilea, a quien le han saqueado el blog.Agradezco tu ayuda-Besos.

"Rodolfo, no sé si sería abusar de tu confianza, pero me gustaría pedirte un favor.
Alguien esta mañana entro en mi correo, y en mi blog, cambio toda la configuarción robo mis fotografías, todas mis citas, mi perfil,
mis seguidores, mi música Todo.
No sé como restablecerlo ni a quién pedir ayuda, pensé que tú a lo mejor podrías conocer a alguién.
O podrías avisar a través de tu blog o en los comentarios que alguien saqueo mi cuenta, mi intimidad, me siento humillada, ultrajada, al perder mis contactos no sé como hacer para comunicar mi ausencia hasta que solucione todo esto.
Tendrías la amabilidad de divulgarlo por mi.
Muchas gracias si no puedes no importa, te estaré igualmente agradecida.

CHARO

LOLI dijo...

Tesoro me ha dicho un pajarito que no podias entrar en mi blog.Mira a ver si se ha solucionado.

UN BESAZO MUY GRANDE

Natacha dijo...

Hola linda...
Pues soy bastante vergonzosa... figurate que hasta siento vergüenza ajena a veces, jaja. Es el colmo...
Pero si, cuando me siento ridícula... me pongo ROJA, jaja, ay madre... qué nos pasa con los colores, jaja.
Un beso, preciosa.

Shanty dijo...

Querida María:
Un gusto enorme encontrate por mi nueva página. Recién la estoy inaugurando y sabrás que todo inicio cuesta.
En efecto, he tenido meses difíciles y otros, muy ocupados. Mi madre murió y por supuesto, tuvo un período donde tuve que acompañarla mucho, hasta que se fue... luego hice un viaje relativamente largo. Ahora estoy de nuevo por acá, pero el martes vuelvo a irme. No he estado estable, pero realmente lo negativo ya pasó. Estoy bien.
En cuanto a tu post, siempre me gusta que plantees interrogantes, quizá por eso tienes tanto fan. Nos gusta cuestionarnos. Yo creo que tú nos das las respuestas, hay un poco de todo y el miedo al ridículo nos distingue como seres humanos.
Gracias por recordarme ¿Cómo olvidar a María?
Un gran abrazo.
Estemos en contacto!!!!

Katy dijo...

Hola María me paso a saludarte y a preguntar tal va la vida sobre todo tu trabajo y que tal estas pasando el verano este tan caluroso. Espero que todo vaya según tus espectativas.
Lo que piensen los demás de mi es agua pasada y superada.
Un beso y feliz semana

Cesar dijo...

Recién concluidas mis cortas vacaciones me encuentro con la agradable sorpresa de tu visita. Nunca es tarde, si la chica llega...

Si no te importa sigo el balanceo de tus caderas....

Inés Bohórquez dijo...

Me he caido muchas veces y por lo general hago como hiciste tu, me levanto rapidamente mirando a todos lados y luego reviso mi ropa, pero muchas veces la rabia de haberme caido es tan grande que ni siento si me duele algo...
Me ha pasado y la verdad que me molesto conmigo misma y paso mucho rato asi; supongo que tengo en mis recuerdos las veces que me cai cuando era una chiquilla y pues se reian de mi asi que ahora, me molesto mucho ...
Pero que le vamos a hacer somos humanos y tenemos a veces los ojos en tantas partes que lo que menos hacemos es ver al piso no?
Exclente post, sabes que cada tema que tocas es siempre muy interesante..

un abrazo linda, feliz inicio de semana :)

SUSANA dijo...

La mayorìa de nosotros somos vulnerables a los pensamientos de los demàs. Nos preocupa nuestra imagen, nos duele la burla, el desprecio, etc.

Con el tiempo, y cuando descubrimos que todos nos caemos y levantamos y que nos suceden cosas similares, el temor y la preocupación -sin desaparecer- se viven en forma distinta, màs distendida.

Besos Marìa guapísima!

El Ángel... dijo...

Aprendí a reirme de mi mismo. Perder el sentido del ridículo o por lo menos trabajar con el, ha sido objeto de varios cursos. Es buena solución.
Besos.

Juan Luis G. dijo...

Olvidarnos - o mejor, que nos importe un pimiento - de lo que digan los demás es una de las prácticas más sanas que podemos llegar a realizar, aunque no sencilla, para mejorar nuestra vida.

Besos.

Ricardo Baticón dijo...

María, me ha hecho gracia cómo comienza tu post, porque hace 2 días lo viví con una señora por la calle. La pobre se cayó, se retorció el tobillo. Nos acercamos varias personas a interesarnos por ella pero ella reaccionó levántose rápidamente como si nada hubiera pasado, la verguenza que tenía la dió más fuerza que otra cosa.

Y es que, por mucho que nos hagamos los duros, somos animales sociales, nos interesa/importa la opinión de los demás y lo que piensen los demás. Puede que pasemos por épocas de la vida que esta opinión nos dé más lo mismo... pero en líneas generales, nos importa a todos, creo yo. Un abrazo!

luna dijo...

Hola amiga mía, a mi lo que me ocurre es hacer el ridículo, sobre todo en una caída de esas que todo el mundo te mira y se rien a escondidas, pero tu sientes un calor horroroso en tus mejillas y discretamentes vas mirando de un lado a otro para ver si alguien te ha visto,mi reacción es levantarme corriendo y salir disparada sin pensar el daño que me he hecho.Depende de la situación y de que persona biene la crítica no me importa nada, pero de otras sí porque pienso que es constructiva y llena de sabiduria que me aporta a mi como correpción y buen consejo y esto es lo que hace mejor a la persona.

besitos

luna

Lucy López dijo...

A mí siempre me ha preocupado lo que digan los demás, soy tremendamente tímida, aunque en algunas facetas de mi vida saco fuerzas de flaqueza y consigo adoptar un papel de fortaleza para disfrazar esta timidez y que no me importe lo que digan los demás. Saludos. Muy interesante tu blog, además hemos escogido el mismo envoltorio

Alejandro Hernández y von Eckstein dijo...

Desde pequeños se nos ha grabado a fuego que el hombre es un ser social y,como tal, se debe a la sociedad y a lo que ella opine. Sin embargo nadie dice nada del "yo", de ese ser "único" que cada uno de nosotros somos. Nos enseñaron a fijarnos en como vestimos, sin tener en cuenta de si estamos a gusto enfundados en ese atuendo ya que es más importante lo que dirán de como yo me siento.
Para mí no es malo ser, de vez en cuando, un lobo solitario. Lo que sí está mal es ser un payaso de circo, en contra de nuestro ser interior, simplemente porque la sociedad, la moda y las costumbres así lo imponen.

María dijo...

Gracias a todos por vuestras sinceras respuestas, veo que hay de todo, pero que a la mayoría nos preocupan lo que dirán los demás, porque somos seres sociales, no vivimos aislados, y la opinión de los demás no nos pasa desapercibida, aunque lo importante es no caer en los extremos, sino en la moderación, como en todo.

Gracias a todos por compartir vuestro mundo interior.

Voy, estos días, poco a poco, visitando vuestros blogs, sin prisas, tener presente que no os olvido.

Un beso.

Penélope Sierra dijo...

Que bueno haber llegado hasta aquí de manos de mi querido amigo Gustavo. Me gusta el blog, y este post que junto la foto hace un conjunto perfecto.

Seguiré por aquí, saludos!

María dijo...

PENÉLOPE SIERRA

Me alegro mucho que te haya gustado el blog, y puedes volver a pasarte cuando quieras.

Un beso.

Alicia dijo...

Me gusta pensar que no me importan las opiniones ajenas, pero es mentira.- Desde que me levanto,me peino para salir y me visto, siempre calculo cómo deberé interactuar con los demás en mi trabajo, en una fiesta o simplemente en la calle, pero cuando las cosas no me salen tan bien como pretendo, algún rubor incómodo se instala en mi rostro y no sé si es vergüenza o coquetería pero sería hipócrita decir que no me importa nada.-
Un beso grande María, y felicitarte una vez más por tus maravillosos blogs.-

María dijo...

ALICIA

Muchas gracias por llegar a este post y por tu sincera opinión.

Un beso.

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